Las verdaderas debilidades por un autor pueden hacer que te empapes de obras que por si solas estoy casi segura, que no habría acometido y menos en época estival. El libro no es precisamente de bolsillo para traerlo y llevarlo consigo a todas partes; el un tomo bastante pesado donde se resume los dichos y los hechos de un montón de personajes, todos históricos y como cada uno tiene su papel delimitado en esta historia que es la historia de mi país, y que aunque muchos traten de esconder o quizás por falta de conocimientos no le dan la importancia debida, están ahí porque han pasado realmente lo mismo que han pasado otras muchas que de vez en cuando conviene recordar.
España como nación ya, ha sido importantísima en los hechos acaecidos en Europa, la vieja Europa de palacios, enredos, lios de embajadores, comadres palaciegas, válidos y validos, cotilleos cortesanos, putas oficiales, putos mantenidos, hijos bastardos, embajadores a dedo…. y todo lo que conforma el nacimiento de un entidad geográfica. Nunca hay que renunciar al pasado, hay que
guardarlo y leerlo de vez en cuando para que se nos refresque la memoria y se pueda decir: ya ésto me sonaba a mi¡.
El serio Perez Galdós lo enfoca de manera muy certera, siendo fiel a los hechos y a las idas y venidas de todos los líos cortesanos, el berrinche del pueblo que se debatía entre pestes y epidemias, la decadencia de los valores, el prestigio de un reinado que fue el que más brillaba con su Carlos de España y de Alemania y que con este reyezuelo gordete y aficionado a muchas cosas menos a pensar, perdió su imperio, su mejor flota naval, sus terrenos, sus mares… lo perdió todo porque en los palacios no se hablaba de estrategias, ni de planes comerciales, ni de embajadores doctos y titulados, ni de mujeres que supiesen mantener el tipo y la valentía suficiente para llevar a buen puerto su papel de reina y madre de rey.
La consecuencia de todo este lío, nos lo muestra el maestro Pérez Galdós a traves de sus páginas, con un realismo que se nos hace casi pictórico; es un retrato hecho de palabras, claras, sin utilizar frases de difícil comprensión y de una manera directa y limpia de florituras verbales. Fue un estudio a fondo de los motivos por los que este rey se cargó la nación en tan poco tiempo y cuales fueron los aportes (valiosos para la decadencia, claro) de todo el coro de incapaces que
tenía a sus espaldas, muy bien pagados en moneda y en carne por cierto.
Frente a este descoloque, tenemos a unos franceses que se unían al que creyeron más fuerte con tal de dar en la cabeza a los ingleses ya en camino de convertirse en los amos del mundo; con una escuadra naval mandada por Horacio Nelson (Ave Cesar) y toda una corte de capitanes, generales y soldadesca en general perfectamente adaptada al mar y a tierra. El descabezamiento de Trafalgar fue un premio para unos y la derrota final para otros.
Pérez Galdós destripa la historia y nos ofrece los datos exactos de cada acontecimiento, haciéndonos cómplices de los personajes centrales del drama histórico, muchas veces incluso nos hace clamar venganza ante tal cobardía o falta de preparación de muchos que rodeaban aquella corte que más parecía una parodia de vodevil.
Y se traga una este Episodio Nacional con una facilidad total, quizás porque ya la mente está acostumbrada a desplazarse en el tiempo y de lugar, puesto que es tan fácil encontrarse en medio de cualquier párrafo novelado del autor que también se nos hace difícil dejar la lectura; docta lectura por cierto.
Sería muy recomendable que los estudiantes se empapasen esta obra, puesto que es una clase de historia completa y amena; me imagino que poco o nada les importa lo que pasó con Carlos IV, cuando no les importa ni lo que pasa ahora. Y también algún listillo podría cultivarse el saber con la lectura y la desdicha o dicha de algunos personajes de este episodio que se me hace tan actual; algo que me recuerda al querer y no poder.
Un estudio muy detallado no solamente del enfoque real, sino que también hace mención al teatro, a los avances científicos, a la pintura.. un estudio de una época que llega a la raíz de la misma. Escritores, pensadores, pintores, corrales de comedias, teatro, costumbres, nombres de gente que anda por la historia de puntillas pero que supieron aportar su grano de arena estando en un momento determinado en tal o cual acontecimiento.
También es un estudio de las formas que se usaban tanto en palacio como en los barrios más sucios de cualquier ciudad. Personajes retratados en los cuadros de ilustre firma que hacen su pequeña aportación a lo que fue la corte de este rey que más que reinar fue desmembrar; lo dicho un querer y un no poder ser como había sido.
Mi libro La Corte de Carlos IV forma parte de la colección Espisodios Nacionales editada por Espasa en 2008 para Biblioteca El Mundo.
DAMADENEGRO 29/6/2009





